Tomamos la ruta provincial 40 en dirección noreste y a pesar de que los primeros kilómetros son de buen asfalto, debimos transitar otros 120 kmts de ripio. El camino de tierra está bastante poceado, dependiendo su estado general de las condiciones meteorológicas y de cuanto tiempo transcurrió desde última pasada de la máquina vial que lo mantiene. Si llueve o hay probabilidades de lluvia, ni se les ocurra ir en un auto común porque se van a quedar varados en el camino, así que lo mejor es ir en una 4×4.
Igualmente, pueden dejar sus autos en alguna calle de Mercedes (que es seguro) y tomar el transfer que proveen las posadas del lugar a un costo bastante saladito. Si se la juegan en ir con sus autos, no se olviden de cargar el tanque lleno en Mercedes, ya que en la Colonia no hay estación de servicio, raramente se consigue combustible y el poco que hay es muy caro. También piensen que el viaje tardará unas 3 horas promedio, ya que no se aconseja ir a mas de 50 o 60 km/h. Sobre todo en los últimos 50 kilómetros, muy probablemente tengan la oportunidad de ver varios animales que forman parte de este ecosistema y que pueden cruzarse en la ruta.
Hay que mirar esta dificultad en forma positiva y mentalizarse que el turismo aventura comienza desde el mismo instante que iniciamos el camino, ya que la relativa inaccesibilidad de este paraíso natural en realidad lo protege de la contaminación masiva de la civilización.
Finalmente llegamos a la Laguna Iberá...
Finalmente llegamos a la Laguna Iberá...
Pero antes de arribar a nuestro destino tuvimos que atravesar un "puente provisorio". Bueno, es provisorio desde que fue construido por los militares hace 40 años. Y parece que se quedará allí por siempre esperando a ser reemplazado.
De todas formas es lindo a la vista y luce bastante sólido, aunque con el paso de los vehículos los listones de madera dura que conforman su piso hacen un estruendo muy particular que se escucha a varios kilómetros a la redonda. Es como la alarma del pueblo, nadie puede entrar ni salir sin ser escuchado, cosa que según comenta nuestro guía Martín en forma risueña, le viene de maravilla a las mujeres para que no se les escapen sus hombres cuando planean ir de juerga a lugares más agitados.
Llegamos a Ñandé Retá (hacer click) una bella posada enclavada en un parque de pinos y palmeras. Es el lugar que elegimos para pasar los próximos 5 días y partir desde allí partir a las excursiones diurnas y nocturnas, tanto a la laguna como a los montes, aparte de las cabalgatas en bañados donde la mitad del caballo quedaba sumergida bajo el agua.
Aquí va la primera recomendación para las excursiones al monte: no se olviden de llevar un par de botas de lluvia de caña alta, no hagan como un tonto que conozco que llevó zapatillas y se cansó de empaparse y embarrarse todos los días. La próxima no me pasa.
Aquí va la primera recomendación para las excursiones al monte: no se olviden de llevar un par de botas de lluvia de caña alta, no hagan como un tonto que conozco que llevó zapatillas y se cansó de empaparse y embarrarse todos los días. La próxima no me pasa.
Al lado de la posada y a pesar de que estamos en invierno, nos recibieron multitudes de alegres Cardenales, Federales, Venteveos, Celestinos, Pájaros Carpintero y muchos otros que se acercaban a picotear las rodajas de naranja y migas de pan que les deja la gente del lugar.
Salimos a dar una vuelta por este tranquilo pueblo de anchas calles de tierra y con un muy buen alumbrado público, donde todos los animales pasean libremente y se mezclan con sus habitantes.
Esta foto la titulé "Los tres animales", cosa que mereció una linda puteada de mi hermana seguida de una sonora carcajada. De más está decir que la de la izquierda es ella, con la cual compartí este hermoso viaje familiar. Ambos tomamos estas fotos que tengo el placer de compartir con ustedes.
Hay muchos ranchos de adobe y casas con techos de chapa. Hasta las mejores conservan esta línea arquitectónica. Los caballos pastan libremente, sin que nadie se preocupe por robos o pérdidas extrañas. Una realidad absolutamente diferente y hasta un poco incomprensible para los que estamos acostumbrados al ritmo y los peligros de las grandes ciudades.
Según una leyenda indígena...
"Hace muchos años, antes de la llegada de los españoles, los guaraníes vivían en ese lugar. Tejían canastos y cestas, cazaban, pescaban y adoraban a sus dioses milenarios. lberá, la hermosa hija del cacique, era la encargada de cuidar, en el templo, las serpientes sagradas que su pueblo veneraba. Pero un día unos extraños hombres de piel blanca invadieron sus dominios. Con un símbolo desconocido para los guaraníes-la cruz- comenzaron a convertir a los aborígenes, que poco a poco olvidaron sus ritos y creencias. Sólo lberá y su padre continuaron aferrados a la vieja religión. Angustiada, una noche decidió lberá abandonar para siempre a su pueblo, que ya no era el mismo. Se habían transformado en cristianos. Buscó las serpientes sagradas, las colocó en uno de los cestos que ella tejía y, lentamente, se internó en las cálidas aguas de la laguna. Cuando la gente de su tribu conoció la verdad intentó buscarla desesperadamente pero los árboles de la selva le impedían avanzar. Finalmente, abandonaron la búsqueda. Cuentan los viejos pobladores del lugar que muchas noches se oye una voz. Es el canto de Iberá, que vive para siempre en la misteriosa laguna correntina".
El Iberá es una verdadera y eficiente represa reguladora de agua compuesta por bañados, esteros, lagunas, embalsados y cursos autóctonos de agua dulce. Aproximadamente el 30% de su superficie la ocupan unas 60 lagunas bien delimitadas con aguas que alcanzan una profundidad de entre 2 y 3 metros.
Los embalsados tienen origen en los camalotes, sobre cuyo entretejido vegetal se deposita tierra aportada por el viento y arrastrada en suspensión por el agua formando así una primera capa que posibilita el arraigo y crecimiento de distintas especies de plantas, incluso árboles.
Constituyen por lo tanto verdaderas "costas flotantes". En los sectores más firmes pueden incluso sostener vegetación arbórea (laurel, ceibo, curupí) aunque las asociaciones de pajas son ampliamente dominantes (totora, pehuajó, espadaña, paja brava y otras).
Los embalsados son suelos tan aireados y livianos, que flotan. Están formados básicamente por materia orgánica y una intrincada red de raíces que le da una fuerte consistencia, y es capaz de sostener a animales pesados como el Ciervo de los Pantanos.
Flora:
Se han detectado unas 1.600 variedades de plantas. Sobre la superficie de las aguas pueden apreciarse Irupés o nenúfares, camalotes, lentejas, repollitos, lirios y jacintos de agua y helechos pequeños. Aquí vemos al acordeón o helechito de agua, una planta acuática muy extendida en los esteros.
A pesar que estábamos en época de invierno nos encontramos con algunas bellas y solitarias flores como esta amapola de agua, que se abre a media mañana y sigue el recorrido del sol, cerrándose por la tarde. En la primavera el lugar estalla de estas flores.
También pudimos ver a la bellísima flor del Aguapé.
Fauna:
Hasta el momento se han detectado 128 variedades de peces, 40 anfibios, 59 reptiles, 345 tipos de aves y 58 de mamíferos. Pero más allá de los números, lo que impacta en el Iberá es la mansedumbre de las aves y mamíferos ya acostumbrados a la presencia de un hombre que no los ataca. Esa confianza ganada a través de los años permite un acercamiento a escasos metros de los animales, por lo que es muy fácil apreciarlos y fotografiarlos.
Luego de crearse la reserva por ley provincial, allá por el año 1983, para implementarla se tuvo una idea realmente genial. En vez de combatirlos, se convocó a los diez más grandes cazadores y comerciantes de pieles y carne y se los contrató y formó como guardaparques, inculcándoles las nuevas ideas conservacionistas. Así se lograron dos cosas muy importantes, confiar el cuidado del lugar a aquellos vaqueanos que más conocían la zona y costumbres de los animales, además de erradicar totalmente la caza en el lugar. Esto es un ejemplo virtuoso de lo que podríamos hacer los argentinos en las demás actividades; seguramente construiríamos un mejor país de seguir este camino.
Sin dudas uno de los animales estrella del lugar es el Yacaré. Y esta época de invierno es particularmente ideal para avistarlo ya que es un animal de sangre fría que necesita regular su temperatura. Así pasa largas horas a la vista de todos, calentándose inmóvil bajo los rayos el sol. Realmente están por todas partes y uno puede estar muy cerca de ellos, casi tocarlos... Bueno, tampoco se los recomiendo demasiado porque no dejan de ser animales salvajes.
Otra de las ventajas de ir en invierno es estar a salvo de los grandes calores y lo que para mi es más importante, olvidarse de los mosquitos y los tábanos. En otras épocas del año lleven toneladas de repelente.
El Yacaré es una reptil que pertenece a la familia de los caimanes, diferenciándose de los cocodrilos por tener el cuarto diente inferior oculto bajo el maxilar superior; por poseer un cráneo más ancho y tener sus aberturas nasales separadas por un tabique (que en el cocodrilo están fusionadas).
Se alimenta principalmente de peces, como la Piraña o Palometa, aves y caracoles. Aprovechando también la carroña que proporcionan grandes mamíferos muertos (carpinchos, ciervos, vacas y caballos).
Hay dos especies de Yacaré: el negro y el overo o ñato. En las excursiones en lancha es más común ver el primero, debido a que habita preferentemente grandes cuerpos de agua como esta laguna; mientras que el segundo se interna en pequeñas aguadas de los campos y bañados. Ambos fueron muy perseguidos por su cuero antes de la inauguración de la reserva.
Pueden superar los 70 años de vida y nunca dejan de crecer, llegando a alcanzar una longitud máxima de 3 metros. Hay que tener en cuenta que su crecimiento es muy lento y población de la reserva recién empezó a recuperarse plenamente hace tan sólo 20 años. Así, la mayoría de los ejemplares es aún bastante jóven y por lo tanto es difícil verlos con su mayor tamaño. Igualmente pueden avistarse animales de hasta 2 metros de porte.
Si miran atentamente, verán como en los ejemplares más grandes algunos de sus filosos dientes traspasan sus fauces.
La enorme boca abierta de este Yacaré no es señal de que esté a punto atacarnos, sino de que la temperatura de su cuerpo empieza a subir y debe enfriarse.
Siguiendo con los animales de sangre fría, también encontramos tomando sol enroscada en un tronco a la Boa Curiyú, pariente más cercana de la Anaconda brasileña y la serpiente más grande de la Argentina. Puede alcanzar los 4 metros y pesar hasta 30 kg. No es venenosa sino que es de la familia de las constrictoras que matan a sus presas por estrangulamiento.
Otro habitante ilustre de los Esteros es el Carpincho o Capivara (proveniente del guaraní). Es el mayor roedor del mundo, pudiendo superar los 70 kilogramos.
Los dedos palmeados, la ubicación en línea de las orejas, ojos y nariz en la parte superior de la cabeza y la increíble capacidad para permanecer debajo del agua hasta 5 minutos; hacen de él un animal perfectamente adaptado a la vida acuática. Pasa gran parte del tiempo alimentándose de hierbas y plantas acuáticas.
Se reproduce con rapidez, pudiendo llegar hasta 7 crías por parto, con una gestación de 4 a 5 meses. Los nacimientos se concentran a finales de primavera y comienzos de verano.
Es un animal de importancia económica: su carne es apreciada por los correntinos, quienes también aprovechan su grasa para fabricar un aceite medicinal. Pero la razón principal de su caza indiscriminada es la utilidad de su cuero, con el cual se fabrican una gran cantidad de elementos (sombreros, cintos, botas, carteras, billeteras, alpargatas y llaveros entre otros), aunque aquí en los esteros está absolutamente protegido.
El Ciervo de los Pantanos es el animal de mayor tamaño en el Iberá, superando los 100 kilogramos. Fue declarado Monumento Natural Provincial de Corrientes, junto con el Carpincho, el Lobito de Río y el Aguará Guazú, debido a su delicado estado de conservación a nivel nacional e internacional (Vulnerable según UICN) como consecuencia de la transformación o destrucción de su habitat y la caza deportiva por su cornamenta.
Se mueve sin problemas en pastizales, esteros y embalsados gracias a que sus pezuñas se abren permitiendo una mayor superficie de apoyo y a su facilidad para nadar. La época de brama es generalmente en otoño, en este periodo los machos traban sus astas para obtener derecho a reproducirse con las hembras.
El Lobito de Río es uno de los más escurridizos del lugar, por lo que a veces es difícil de avistar y de fotografiar. Tiene la apariencia de una pequeña foca, mide entre 50 y 130 cm y pesa entre 5 y 12 kg., siendo los machos de tamaño inferior a las hembras. Las patas son relativamente cortas y presentan garras fuertes con uñas robustas y membranas interdigitales que les permiten desplazarse en el agua con facilidad.
Se alimenta básicamente de peces y crustáceos. Si observan detenidamente la imagen, se nota que el lobito de la derecha estaba disfrutando de su reciente pezca.
Párrafo aparte merecen las infinidad de aves que pueblan el lugar. Aquí los dejo disfrutando de algunas imágenes...
El Jacana es una pequeña ave zancuda de extremidades y dedos muy largos que le sirven para poder caminar sin problemas en la vegetación flotante. Es de hábitos carnívoros, se alimenta de insectos y otros invertebrados. También es uno de los platillos preferidos de boas y yacarés.
El Chajá pasa toda su vida con la misma pareja, y según nuestro guía Martín ha visto morir de tristeza a más de un cónyuge cuando éste se queda viudo. Deberíamos aprender un poco de su amor? Que pregunta!!!
Pueden nadar como lo hacen las palmípedas, aunque es más común que caminen sobre la vegetación acuática sin mojarse demasiado. En la parte anterior de cada alas tiene un espolón de unos 2 cm. de largo en los adultos, que rara vez utiliza para atacar o defenderse. Puede defender a sus pollos, aunque estos suelen permanecer inmóviles para pasar inadvertidos.
Los padres emplean un grito de alarma que produce que las crías escapen ante el peligro inminente. Su nombre en guaraní significa "escapa" y hace referencia a este hábito. Y el sonido de su grito es muy similar a cómo se pronuncia su nombre.
Suele poner 5 y hasta 6 huevos por año, pero no todas sus crías sobreviven, aquí podrán ver que ya falta una. Y a veces mueren todas a manos de otros depredadores naturales, es la autorregulación de la naturaleza, que siempre suele ser bastante despiadada con los más débiles.
La única intervención humana que se ve en parte de la laguna son unas columnas de alta tensión provenientes de la represa de Yaciretá. Al atarceder las aves le sacan provecho, posándose sobre la estructura que se convierte en una suerte de propiedad horizontal para ellas.
Dejamos por un momento la laguna para internarnos en el monte. La densa vegetación impide dejar pasar a la mayoría de los rayos del sol.
Vean que curioso como creció este arbol que echó sus raíces sobre otro ejemplar caído...
.... y las lianas que se enroscan en cuanta superficie pueden nos hacen acordar a alguna vieja película de Tarzán.
La Barba de Bosque acumulada en los árboles nos indica que el aire está libre de impurezas y contaminación, porque de otra forma no crece. Esta planta epífita ha sido usada para tratar diabetes tipo II (mellitus), enfermedad coronaria, edema y hemorroides.
Las numerosas Bromelias dejan atrapadas en sus hojas el agua de lluvia y otros compuestos orgánicos que luego aprovechan insectos, arañas y hasta ranas.
Este es el hábitat del Gato Montés. Aquí vemos a una madre que ha sido domesticada, cuidando a sus crías.
Recorrimos un Sendero trazado sobre un monte que alberga una población de Monos Carayá, también llamados "aullador negro". Su nombre se debe a los fuertes aullidos que profieren al marcar su territorio, escuchándoselos a varios kilómetros de distancia.
De repente sentimos movimento sobre nuestras cabezas y nos encontramos con ellos. Existe una marcada diferencia entre machos y hembras, siendo los primeros negros y de mayor tamaño, mientras que las hembras al igual que las crías son de color amarillo ocre.
Forman grupos de 10-12 individuos aproximadamente, compuestos por un macho adulto dominante que vemos en la imágen de abajo, varias hembras y sus crías. En el Iberá, una característica destacable es que cada uno de estos clanes ocupa un monte o mogote completo.
Bajo la atenta mirada del macho, vimos pasar rápidamente un grupo de hembras con sus crías que se disponían a subirse a las palmeras, utilizando las ramas y lianas de su alrededor.
Su alimentación se basa en hojas, frutos y flores. Aquí estaban comiendo los pequeños dátiles de la Palmera Pindó.
Se muestran más activos cerca del mediodía en invierno, y durante la mañana y tarde en verano; cuando las temperaturas son más agradables. A esta monita no le gustaba mucho que la fotografiemos, así que cada tanto nos tiraba algún coquito por la cabeza.
Pero no todo el espectáculo está arriba de los árboles. Si bajamos la mirada y observamos con atención, el suelo también tiene grandes cosas para mostrarnos. Así nos topamos con unos impresionantes Hongos Estante de tonalidades rojas y anaranjadas, que crecen en los troncos caídos y ayudan a descomponer la madera para que la naturaleza recicle los nutrientes de las nuevas plantas y árboles.
También encontramos otros hermosos hongos y vegetales que llamaron nuestra atención...
Y si acercábamos aún más la mirada, aparecía una miniselva de líquenes estaba allí aprovechando la cuantiosa humedad del lugar.
No podía faltar una Vaquita de San Antonio de un color muy particular...
Todo esto no nos conformó. También hicimos una maravillosa excursión de Cabalgata y nos internamos en bañados donde el caballo casi quedaba sumergido hasta la mitad de su cuerpo...
El crepúsculo siempre nos regalaba cielos maravillosos....
... y al caer la noche realizamos excursiones de avistaje de de animales tanto a la laguna como a los montes. Allí encontré a esta curiosa Mariposa Lechuza, durmiendo casi petrificada en una rama. Pude acercarme a escasos centímetros para sacarle una foto con mi celular sin que escapara. Se ve que confía mucho en su camuflaje para parecer un animal más grande y no ser atacado por sus depredadores.
El atardecer teñía todo de un dorado cálido e intenso, incluso a la cabina de avistaje de animales ublicada estratégicamente sobre la costa.
Los dejo con las bellas imágenes de la caída del sol. Un paisaje que cambia de colores minuto a minuto, como si fuera un caleidoscopio gigante.
Así se ve un atardecer desde el maravilloso Camping Municipal (hacer click). Uno de los mejores lugares para ver la puesta del Sol.
Con estas deliciosas imágenes me despido hasta la próxima, esperando que hayan disfrutado del paseo tanto como yo. :)
Información extractada de:
http://www.bioibera.com.ar/
http://corrientesesasi.webcindario.com/ley_ibera.html
http://www.proyectoibera.org/ibera_paisajes.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Esteros_del_Iber%C3%A1
Que viaje tan fabuloso, Diego!! Estuve viendo las fotoas q subiste con mi marido y le han dado ganas de ir el año q viene. Espero poder hacer ese viaje. Si llego a hacerlo te aviso asi me asesoras, si? Besos y miles de gracias!!!
ResponderEliminarSi por supuesto María Verónica, será un placer. Y no te pierdas este hermosísimo lugar, vale la pena.
EliminarMaravilloso todo: el lugar, relato, fotos...me encanto!!como siempre un placer, gracias por compartir tu viaje!!
ResponderEliminarDaniela
De nada Dani, es un placer compartirlo con ustedes :)
EliminarEstuviste en el Paraíso,Diego! Una nota sin desperdicio! Las fotos, espectaculares; el relato, maravilloso! y la ante última foto: un sueño! algún día podré visitar los Esteros!
ResponderEliminarOjalá puedas, no te arrepentirás jamás. :)
EliminarFelicitaciones Diego por el fantástico viaje y lo ilustrativo de tu relato .
ResponderEliminarRoberto
PD. te escribí a raíz presentación de tu libro . Deseo adquirir uno . Informarme cómo hacerlo .grs.
Ya te escribí Roberto. Te lo puedo enviar x correo, que tiene su costo importante. O también tengo unos amigos que viajan a Lima en Setiembre y quizas lo puedas retirar de donde ellos estén. Saludos!!
EliminarPor tus relatos entiendo que solo estuviste en la Laguna.- ¿te perdiste la oportunidad de llegarte hasta Yacyreta?, estando a escasos 200 km., es otra cosa increíble de ver en vivo y en directo y pararse arriba de semejante monstruo y con las visitas quiadas y ver la maqueta de lo que era y es hoy el rio.- Saludos
ResponderEliminarAníbal R. Belcastro
Corrientes
Bueno Aníbal, Yaciretá ha sido un desastre ambiental en si mismo. Prefiero quedarme con la vida natural sin tanta intervención de la mano del hombre. Igualmente otra vez será, alguna vez lo conoceré. Saludos!!
Eliminarhermosas fotos! gracias
ResponderEliminarGracias a vos amiga!! Un beso grande!!
EliminarA los que estamos lejos de estas ballezas naturales de Argentina, nos pone la piel de gallina ver la hermosura de un país desconocido por muchos. Un viaje maravilloso, con unas fotos increibles y una naturaleza deslumbrante. Que placer haberlo podido hacer y que bonito conocerlo a través de tu página. Un abrazo
ResponderEliminarUn abrazo grande Susana!! Me encanta que hayas hecho este viaje :)
EliminarHermoso Diego: más que simplemente didáctico, se nota el amor a la naturaleza puesto en cada epígrafe y la sensibilidad en cada una de tus siempre bellísimas fotos. . .¡Gracias, un abrazo!
ResponderEliminarMil gracias Adri por tus palabras. Me encantó este lugar y me alegra que se note.
EliminarDiego... buenísimas las fotos y aún mejor el relato y la información. Nací en Corrientes pero mis padres se mudaron a Buenos Aires cuando era muy pequeño (dos años). Hoy tengo 37 años, vivo en la patagonia y nunca regresé; Tus fotos me generan añoranza por la tierra que me vió crecer. Muchas gracias por este aporte invaluable. Abrazo
ResponderEliminarMe alegra haberte podido transportar nuevamente a tu tierra y quizás sembrar la semilla para que un día de estos te animes a regresar a visitarla. Un abrazo Ramón!!
Eliminargracias por compatir, bello y único lugar.
ResponderEliminarDe nada :)
EliminarEmociona ver las imágenes de la naturaleza y el ocaso del sol, la Creación conmueve.
ResponderEliminar“Belleza delante y detrás de mi
Belleza a mi izquierda y a mi derecha
Belleza arriba y debajo de mi
Belleza afuera y dentro de mi
La Belleza es AMOR y el AMOR es Dios”
Gracias, Karina.
Poético y hermoso. Gracias a vos Karina.
EliminarHola diego hermoso tu forma de cocinar y excelentes fotografías, por favor decirme el precio de tu libro el cual quisiera tener, ya que me gusta la cocina, fotos, y la astrología.
ResponderEliminarComunicate por mail a contactoconlodivino@gmail.com o ubicame el en facebook https://www.facebook.com/diego.bianchi.90260 y te paso todos los datos. Abrazo Carlos!!
EliminarEspectaculares fotos! Me encantó la de la Kuriju que no tuve oportunidad de ver cuando anduve acampando por allá. Gracias por compartir. Saludos! ...después de la tormenta
ResponderEliminarQue hermoso. Para conocer cosas nuevas. la actitud es importante, porque también existe el llamado "estrés vacacional", un estado de tensión ocasionado por los preparativos del viaje, las inseguridades y dificultades que este pueda deparar, la sensación de que el tiempo no será suficiente para hacer en el destino todo "lo que hay que hacer", etc. pero hay que tomarse toco con calma y con amor, ese estres puede ocacionar que arruines tu propias vacaciones, solo hay que relajarse y vivir el momento.
ResponderEliminarFuente: galapagos islands cruise cost
Ayyy quiero vivir toda mi vida con stress vacacional jaja. Hablando en serio aquí no hay forma de tener stress :)
EliminarHermosas fotos ha tomado.Pero lamentablemente las nombra en forma equivocada. Por ejemplo en la fotografía 4 por las hojas que puede ver acompañando a la flor amarilla, no es "amapola del agua" sino una variedad de ninfeácea, posilemente nenúfar. En las 3 siguientes, designa como "hermosa flor del aguapé" a flores de nenúfares. El aguapé es el camalote, planta que flora en libertad, en cambio las ninfeáces, todas, crecen en el fondo, se aferran a la tierra. Y donde dice Ud. "lianas" y sólo falta Tarzán. En realidad es una planta constrictora. se va aferrando al árbol, o a la palmera, hasta que termina haciéndolo sucumbir. Enviadiabales las sfotos que tomó. simplemente maravillosas.
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